Lograr aviones más ligeros y que eliminen en su construcción los componentes prodecentes de la industria petrolífera es el objetivo de un novedoso proyecto del que forman parte empresas de Portugal, Francia y España.
El Consorcio Aerocork, formado por Cortiçeira Amorim, el Centro para la Innovación en Ingeniería de Polímeros de la Universidad de Minho (Portugal), Dyn'Aero Ibérica, PIEP, Amorim Cork Compuestos y ActiveSpace Tecnologías (AST) desarrolla en Portugal un avión ultraligero ecológico a través de la producción, ensayo y certificación de compuestos de corcho de la gama Corecork con el objetivo de sustituir determinadas piezas de materiales sintéticos contaminantes y conseguir que la industria aeronáutica sea más respetuosa con el medio ambiente.

